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Publicado en la ed. impresa: Espectáculos
Domingo 8 de enero de 2006
Música en el Uruguay: en Punta del Este y La Pedrera

Al calor del mejor jazzAgregar a mi carpeta

Excelentes actuaciones de los grupos de Ed Simon y Gary Bartz

PUNTA DEL ESTE.-Fueron dos noches diferentes, cada una con valiosas conclusiones. Por un lado, el jueves dos grupos juveniles de músicos norteamericanos, jornada que también contó con la ubicua actuación del arpista colombiano Edgar Castañeda, dejaron en evidencia niveles distintos en el proceso de madurez artística. Por el otro, anteanoche, el festival se puso a tono con las altas expectativas que genera este encuentro, en particular con la actuación del trío del pianista Ed Simon, junto con Scott Colley en contrabajo y Antonio Sánchez en batería y luego con el cuarteto de saxofonista alto Gary Bartz.

Hasta el momento, la presentación del trío de Simon, que basó su trabajo en el escenario sobre un puñado de composiciones propias, mostró por dónde avanza el jazz en la actualidad. En efecto, el pianista no sólo es un talentoso compositor y austero intérprete, si no que también dejó en evidencia un exquisito criterio de trío, en el que la interacción los llevó siempre hacia lugares de creación colectiva estimulantes.

Decididamente, la propuesta de este combo, basada tanto en la calidad técnica de estos músicos como en un jazz moderno, más relacionado con la idea de construir un mensaje conceptual que en lucirse tuvo excelentes dividendos.

"Infinite One", tema de Simon, reflejó el interés del pianista por los arreglos colectivos. Una frase seguida por una serie de cambios, algunos de un tono latino casi imperceptible, madrugó en el escenario para contarle al auditorio de qué se trata la nueva composición. Delicada, la melodía tuvo una amplia gama armónica, robustecida por una sección rítmica de sueños, con Colley haciendo un trabajo de genuino talento en la construcción del ritmo y con un baterista que combinó fulminantes ataques con una capacidad de sutileza pocas veces visto. En "Impossible Quest" y "Veré", ambas del pianista, desarrollaron una suerte de catálogo moderno de trío de piano, con un Simon, que reúne en su estilo introspección y un estilizado latinismo junto a dos músicos que tiene una amplia variedad de lenguaje que redundó en una excelente actuación.

Con Gary Bartz pasaron cosas diferentes. Actuó junto con Barney McAll en piano, James King en contrabajo y Greg Bandy en batería. Un grupo de trabajo en el que el saxofonista se mostró como un verdadero titán de su instrumento. Prolongados solos, veloces, profundos, plagados de subtonos que pusieron una cuota de trance a la música de este artista que vino, al Uruguay, con un repertorio diseñado para festivales, es decir, algunos temas muy conocidos y una clara política de tocar para el auditorio que recibió con algarabía su afán de exhibicionismo. Con él un grupo sólido, con un baterista a la manera de legendario Jimmy Cobb y un pianista de gran potencia rítmica, que hizo un trabajo impecable.

También se presentó el grupo del pianista brasileño Geraldo Flach con una propuesta que se lució más cuando abordaron música brasileña (la versión en piano solo de "Retrato en branco e preto" fue muy interesante por sus arreglos sobre la armonía) que cuando avanzaron en plan jazz fusión.

Noche de adolescentes

Ahora bien, la prometida noche de los adolescentes dejó un rico saldo pues en ella se vieron dos grupos en estados diferentes de floración. Por ejemplo, el quinteto de Alex Han sonó impecable y con un camino seguro, más que nada por la calidad de este saxofonista alto que, con 16 años, muestra una madurez inusual. En cambio, el grupo de la cantante Phoebe Stubbleflied, sonó como ellos, adolescentes y, en este punto, el adolecer fue el sello, al menos en esta actuación, en donde no faltaron los nervios. Una mención aparte para los dos bateristas, Corey Fonville y un excelente jovencito Charlie Foldesh que dará qué hablar en el corto plazo.

El festival está en su esplendor como el clima que cambió para hacerle al público de jazz aún más felices las noches.

Por César Pradines
Para LA NACION


Para agendar

  • Lo que viene: Romero Lubambo y Pamela Driggs, Trumpet Smmit, Delfeayo Marsalis Quintet.


Festival Lapataia Entradas: 1200 uruguayos (50 dólares).

Link corto: http://www.lanacion.com.ar/770674

Fotos

Gary Bartz, verdadero titán de su instrumento
Foto: Andrea Knight